La actividad de yoga y meditación en las escuelas permite abordar el desarrollo personal y emocional de los chicos, mucho más allá de lo académico.
1) Concentración
La mente es como una computadora, se cuelga cuando tiene muchos pensamientos abiertos.
No funciona bien y se vuelve lenta.
Una práctica meditativa nos hace conscientes de todos los pensamientos abiertos y nos ayuda a reducirlos.
2) Conectar con uno mismo
Cuando, durante mucho tiempo, escuchamos a alguien más y nos dijeron que ese otro tiene razón: perdemos nuestra propia voz.
La práctica de yoga permite conectar con uno mismo, para volver a saber cuáles son nuestros deseos, comprender qué nos gusta, para desarrollarnos felices y plenos.
3) Autodisciplina
Estamos más bien acostumbrados a responder a través del CONDICIONAMIENTO, con MIEDO o con CASTIGO, no por propia convicción.
Si se cultiva la CONSCIENCIA, los chicos van a poder comprender qué es lo que en verdad les hace bien, y no es necesaria la IMPOSICIÓN sino que actúan por CONVICCIÓN.
4) Competencia
El sistema social hoy elogia y aplaude la competencia y el que lo logra, que llega a algún lado. Se aprecia a los que ganan, tienen buenas calificaciones o saben las respuestas.
Formamos un mundo en el que tenemos AMOR, CARIÑO y APRECIO, por nuestros LOGROS, y entonces nos volvemos dependientes de eso, de lo externo.
Todos COMPETIMOS por un VALOR PERSONAL.
Queremos estar encima de alguien más, y eso causa conflicto.
En cambio, a través de la práctica meditativa y compasiva, entendemos que todos valemos por SER.
Cuando nos conectamos con nuestro interior, desarrollamos AMOR PROPIO y CONFIANZA.
5) Mejora la convivencia
Cuando los chicos reconocen sus emociones, son capaces de ver el origen de ellas y trabajarlas.
Una persona en conflicto consigo misma, estará en conflicto con todas.
Una persona en paz, estará en paz con el mundo.
Escrito por:
Sebastián Struck
Editado por:
Valeria Bermudez
Fuente: Yoga en Shri.tv
Imagen: tomada de internet de http://bejoyga.com